A pies del Cristo Milagroso del mirador de la presa del Oviáchic, el Obispo de la Diócesis de Ciudad Obregón, Felipe Pozos Lorenzini, ofició una misa para pedir por una buena temporada de lluvias y que la sequía que afecta al municipio desaparezca.
Al menos 300 personas, entre estos agricultores y ganaderos, se dieron cita en punto de las 10:00 horas en el lugar antes mencionado para escuchar la Santa Misa y unirse en oración por la misma petición.
En la celebración religiosa, el Obispo habló de la importancia de mantenerse en oración constante por este fin, ya que de las lluvias depende el desarrollo económico del municipio, y también la vida misma.
Información de El Imparcial

